El cuidado de las plantas de interior

El cuidado de las plantas de interior

Cuando las plantas en el exterior de su hogar adquieren una vitalidad sin igual, seguramente se ve tentada o tentado a ubicarlas en los rincones vacíos de la casa o apartamento, para darle colorido y mejor ambiente. 

Sin embargo, al cabo de un mes, las hojas de las plantas se marchitan y pierden su color. Y eso, a pesar de sus consecuentes y rutinarios cuidados. 

Sus plantas no se readaptan a los cambios de iluminación, humedad, temperatura, entre otros factores, del interior de su hábitat. Por eso, en pocas líneas, se expone a continuación el ABC del cuidado de las plantas de interior. ¡Importante tomar nota al respecto!

El factor luz

Esperar que una planta que gozaba de una buena iluminación indirecta siga tan vigorosa en un ambiente a media luz es una utopía. 

Incluso las que demandan menos luz como la aspidistra, bambú de la suerte, helechos, bromelias, filodentro, requerirán permanecer cerca de una fuente de luz, como una ventana, galería, vidriera, etc. Las plantas, sus hojas, requieren la luz para ejecutar la fotosíntesis, que es su función vital, aunque se debe cuidar que los rayos del sol no incidan directamente en las hojas.

Sin suficiente luz las hojas, gradualmente, se pondrán amarillas y caerán. Cuando a una planta no le llega suficiente luz, lucha por ella alargando su tronco y aumentando el tamaño de las hojas. Pero, ese intento de readaptación en un ambiente adverso termina fracasando y la planta muere.

El factor agua

“Bueno es cilantro pero no tanto”. Sirva esta expresión para valorar con cuidado el nivel de agua o la regularidad del riego de sus plantas de interior. Las plantas de interior, en general, no requieren la misma cantidad de agua que las plantas externas. 

Un riego adecuado es vital para que sus plantas no terminen pudriéndose. En verano, el riego de las plantas externas es más continuo porque las condiciones ambientales así lo ameritan; en cambio, en invierno, se suele bajar la frecuencia del riego. 

En el interior, las plantas no dependen tanto de esos cambios naturales; sin embargo, tanto en verano como en invierno se debe controlar el riego observando que la tierra se conserve sólo húmeda.

plantas en interior

Usar las macetas adecuadas

Las macetas de cerámica o las que permiten más transpiración, con sus respectivos agujeros, son más convenientes que otros materiales, como el cemento. El plato que se coloca debajo de la maceta no debe permanecer con agua, pues su función es solo para contener el agua sobrante. 

Aunque, es más provechoso, ponerle pequeñas piedras para que, en cualquier caso, el agua no esté en contacto con la maceta. 

Garantizar el riego correcto a ciertas especies, como la cheflera, la orquídea, el filodentro o el coleo, que tienden a podrirse muy fácilmente, es fundamental. Las orquídeas, el coleo o cretona deben ser hidratadas desde abajo, sumergiendo las macetas en agua. Así se evita que se empachen con el agua y se pudran.

Un buen drenaje garantiza que el agua no se acumule en la superficie de la tierra. Los huecos del drenaje deben de permanecer despejados. 

El factor humedad ambiental

Del agua se pasa a la humedad, pues el agua se evapora y produce más o menos una sensación de humedad.

Las plantas que regularmente se acogen en la casa son tropicales, que se conservan bien en un ambiente con alta humedad. En el interior, no se cuenta con las mismas condiciones climáticas, por ello se recomienda rociar con agua sus hojas, sin humedecer las flores. 

También, podría colocar piedras en el plato, ya referido, para que el agua sobrante del riego vaya evaporándose poco a poco y ayude a la planta con la transpiración.

Si sus plantas tienen las hojas con las puntas secas es porque necesita más humedad.

plantas en interior

El factor temperatura

En general las plantas viven bien entre 15 y 25º C. Los cambios bruscos de temperatura siempre perjudicarán sus plantas. Entonces, es importante que coloque sus plantas en lugares iluminados y alejados de los aparatos de aire acondicionado y las parrillas de calefacción. 

Si vive en un lugar frío, al dejar su casa por varios días, debe dejar la calefacción encendida o asegurar a las plantas un hábitat adecuado, tal vez en casa de su vecino(a).

El factor abono

Si quiere tener unas plantas bien alimentadas, un factor determinante, junto con la luz y el agua, es el sustrato. Las plantas requieren también de una buena nutrición, que garantice su buen crecimiento y floración. 

Cuando compre una planta debe cambiarla a una maceta más grande y usar un buen sustrato. 

Desde la primavera al otoño podrá experimentar quincenalmente con abono líquido, siguiendo al pie de la letra las indicaciones del envase, junto a la dosis adecuada de riego de agua. 

Si las nutre de manera excesiva corre el riesgo de dañar las raíces. También puede usar un fertilizante granulado, cuya acción se prologa por dos o tres meses. 

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