En la escuela que dirige Arturo
Valenzuela en Madrid, Shiatsu Yasuragi, utilizan un método muy potente para la
armonía del yin y el yang que es el Shiatsu sincronizado. Su último libro
«Diagnóstico Oriental de las Emociones» (Natural Ediciones) pretender ser un
material de apoyo para quienes quieren profundizar en el diagnóstico y una guía
para los que empiezan.
Los estudios que realizó inicialmente Arturo Valenzuela nada
tenían que ver con las Terapias Naturales. Su profesión en Japón se denomina
«Experto en eficacia». Antes de dedicarse de pleno a la Medicina Natural ocupaba
el cargo de director general de una conocida multinacional japonesa, dedicada a
la enseñanza de las matemáticas, donde formaba personas en matemáticas,
marketing y publicidad para que
crearan sus propios centros de enseñanza de matemáticas.
Arturo Valenzuela es un punto de
referencia para quienes quieren conocer más y aprender a tratar con eficacia,
con Sotai, Shiatsu, Acupuntura Intradérmica y otras técnicas orientales. Son
varias las universidades e instituciones que le solicitan información,
asesoramiento, conferencias y cursos en relación con estas terapias. La
efectividad de su método, su técnica de enseñanza flexible y alejada de la
rígida forma de enseñar de muchos de los orientales que enseñan en España, han
hecho posible que estas técnicas puedan ser practicadas con facilidad por los
españoles. Todo ello ha sido viable gracias a su profundo conocimiento de la
cultura, idioma e idiosincrasia del pueblo japonés, unido a su capacidad para
adaptar los conocimientos orientales a la realidad occidental.
Los fabulosos resultados que obtenido con
el Shiatsu y su vocación le han llevado, desde hace once años, a trabajar como
voluntario en hospitales para calmar la ansiedad de los niños hospitalizados.
Actualmente es Director del centro coordinador de Shiatsu de los Hospitales
Universitarios de Madrid, La Paz y la Princesa. La satisfacción que obtiene con
esta labor la define él mismo: «Te aseguro que lo que recibimos es mucho más de
lo que nunca podremos dar».
Arturo Valenzuela es autor de varios
libros: «Sotai, Reeducación Postural Integral», «Hinaishin Acupuntura
Intradérmica (la acupuntura fácil) y el último, «Diagnóstico Oriental de las
Emociones».
Pregunta: ¿En qué momento empezó a sentir interés por la
Medicina Tradicional China y por el Shiatsu, en particular?
Respuesta: En el
año 1981 tuve un tremendo ataque de gota que me obligó a estar en cama mucho
tiempo y me impidió practicar karate, un arte marcial por el que andaba loco en
aquel entonces. Mi profesor de karate, Choyu Hentona, me presentó a un simpático
personaje que se apellidaba Shimada, el nombre nunca lo supe, y que me trató con
Shiatsu, Acupuntura y Sotai. La recuperación fue tan rápida que le pregunté qué
era eso y cómo se podía aprender. Entonces en España no existía ningún centro de
enseñanza y eran muy pocas las personas que conocían estas técnicas, creo que el
profesor Shimada era el único japonés en Madrid que se dedicaba a las Terapias
Naturales.
Le pedí que me enseñara y lo hizo con
gusto mientras me trataba de mi dolencia, pero teníamos un serio problema de
entendimiento, por lo que me quedé con ganas de aprender más. Una amiga y un
amigo a los que aprecio mucho, Carmen Enguita y Adolfo Domínguez me recomendaron
la compra de un libro de Shiatsu de Toru Namikoshi con el que me inicié en el
mundo del Shiatsu, y más adelante otro amigo Yasushi Miyashita que practicaba
Shiatsu me dio unos apuntes, que aún conservo, del centro Aldaba donde enseñaba
mi amiga Carmen. Si no me falla la memoria este centro fue la primera escuela de
Shiatsu de Madrid.
Más adelante en Japón, país en el que he
residido mucho tiempo y al que viajo con mucha frecuencia, he estudiado en
diversas clínicas de Shiatsu, Sotai, Acupuntura Intradérmica, etc.
También estudié en una escuela en Madrid,
que luego dirigí, pero no fue una aportación relevante en mi carrera. Realmente
quienes más me han enseñado han sido mis pacientes y mis alumnos a los que les
estoy muy agradecido.
P: ¿Cuándo se celebra el próximo Congreso de Shiatsu?
R: El próximo año vamos a organizar el Congreso de
Shiatsu de Madrid 2009, al que hemos invitado a la mayoría de las escuelas y
asociaciones de Shiatsu de España y también alguna de otros países, con el
objetivo de unir a todos los practicantes de Shiatsu con el lema:
«Shiatsu, una terapia eficaz y sin peligro, motivos para la
unidad»
P: Acaba de publicar el libro «Diagnóstico Oriental de las
Emociones» (Natural Ediciones), ¿Pretende que sea un manual para estudiantes o
más bien difundir una nueva forma de abordar las patologías de los pacientes?
R: En realidad
ambas cosas. En mi escuela enseñamos el diagnóstico oriental como parte del
currículo habitual para la enseñanza global del Shiatsu y también lo enseñamos
en seminarios cortos a alumnos de otras escuelas que tienen nociones de Medicina
Tradicional China (MTC) o Shiatsu.
Por lo tanto, el libro se convierte en un
material de apoyo para aquellos que quieren profundizar en lo que ya conocen del
diagnóstico y en una guía para los que empiezan. Por otro lado el diagnóstico de
las emociones tal y como lo hemos enfocado en este libro acomete una nueva
fórmula de abordar el diagnóstico, ya que lo hace mediante la representación de
los cinco elementos -aunque yo prefiero llamarlos cinco reinos de las
transformaciones- en el abdomen, algo que no se había pensado hasta el momento.
Y además invitamos a realizar muy diferentes tratamientos en cada caso pudiendo
usar: puntos de acuputura, Shiatsu de los cinco reinos, propio de nuestra
escuela (un tipo de Shiatsu distinto para cada paciente donde el terapeuta se
convierte en fuego, madera, metal etc., según sea la patología). Y Sotai para
los meridianos, también nuevo, Sotai basado en los canales de Acupuntura para
equilibrar y sincronizar los meridianos. Puntos de los cinco espíritus, etc.
En fin, hay que leerlo porque tiene mucha
información y considero que realmente puede servir de ayuda a quien quiere
aprender y de aprendizaje a quien quiere ayudar.
P: Shiatsu Yasuragi aplica Shiatshu y Sotai en los hospitales
universitarios La Paz y La Princesa de Madrid ¿Cómo surge esta estupenda idea y
qué dificultades ha encontrado para aplicar medicina oriental en un centro que
cree en la medicina alopática?
R: De la Dra.
Navarro que me lo pidió hace ya once años y de un montón de personas que a su
lado trabajan para mantener esta actividad y a mi lado, otro montón muy grande
de voluntarios que disfrutan dando lo que tienen y no esperan nada a cambio.
Aunque te aseguro que lo que recibimos es mucho, mucho más de lo que nunca
podremos dar. Tenemos la suerte de conocer a (niños) personas maravillosas que,
a pesar de estar enfermos y ser más pequeños que nosotros, nos enseñan muchas
cosas.
Dificultades, ninguna, al contrario.
Siempre hemos tenido ayuda, comprensión y apoyo desde el personal del hospital,
desde los auxiliares a los equipos médicos, todos tienen siempre una sonrisa
para nosotros y nos tratan de maravilla. Todos los grupos que vienen conmigo a
los hospitales así me lo comentan.
Hay que partir de la base de que no
estamos allí para suplir el trabajo de otros profesionales, que no pretendemos
inmiscuirnos en su trabajo o tratamiento y que nuestro cometido es
principalmente dotar de una mejor calidad de vida a los pacientes
hospitalizados. Digamos que nuestra aportación se podría enmarcar en la
indudable necesidad de proveer al paciente infantil de una atención integral que
contemple, además de una mejor calidad sanitaria, un apoyo psicoafectivo que
ayude a reducir el impacto y el estrés que suele acompañar a los niños y bebés
internados en el hospital con enfermedades crónicas. Buscamos principalmente
contribuir a la reducción del estrés y la ansiedad que padecen los niños.
P: ¿Qué ha supuesto para usted esta faceta, qué experiencias
o aprendizaje le ha aportado?
R: Una gran experiencia que nos ha llevado a trazar
nuevos proyectos de voluntariado sobre todo con niños, por ejemplo, con la
asociación AHUCE, asociación de las personas con huesos de cristal, con los que
tenemos un protocolo de tratamiento gratuito en cualquiera de nuestros centros
para los afectados por esta enfermedad y a los que vamos a aplicar Shiatsu todos
los años en sus congresos. De verdad tú no sabes lo grandes que son esos
chiquitines y cuánto nos dan. En fin, el voluntariado es en nuestra escuela una
prioridad y lo hacemos porque encima nos gusta.
P: ¿Qué método de trabajo utiliza cuando le llega un paciente
para determinar qué desequilibrios tiene en su cuerpo-mente, en qué órganos
están afectando las emociones?
R: Una suave palpación en el abdomen, me paro donde algo
me llama la atención y después compruebo si existe alguna alteración en alguno
de los cinco reinos mediante unas tablas que hemos diseñado y que por supuesto
están en el libro. Si la persona que acude a mi consulta no está muy preocupada
por su problema emocional realizo un trabajo reequilibrador dependiendo de las
características de cada cual y ya está. Si, por el contrario, tiene mucha
preocupación, le explico qué le pasa y cómo se puede solucionar su problema. Soy
posibilista y optimista y mi experiencia me permite afirmar que todo tiene
solución más pronto o un poco más tarde.
P: ¿De qué depende que aplique Shiatu o Sotai para armonizar
el yin y el yang en la persona?
R: Como regla general usamos las dos técnicas combinadas
para aumentar la efectividad del tratamiento, pero siempre se debe tener en
cuenta al individuo y tratamos de acuerdo con peculiaridades. Las dos técnicas
trabajan el equilibrio del yin y el yang, pero en nuestra escuela tenemos un
método muy potente para la armonía del yin y el yang que es el Shiatsu
sincronizado. Dos terapeutas uno yin y otro yang trabajan a la vez y en
sincronía con un paciente; el terapeuta yin en las zonas yang del paciente y el
yang en sus zonas yin. Es como una tormenta de estímulos y sensaciones que
transportan al paciente a un estado de relajación profunda y hacen que se genere
una energía interna que le proporciona una vitalidad extraordinaria, a la vez de
una gran paz y serenidad.
P: ¿Quiénes se pueden beneficiar del método de diagnóstico
oriental de las emociones?
R: Cualquier
persona, porque las emociones nos afectan a todos de diferente forma y con
distinta intensidad, pero nos afectan. Un desequilibrio emocional nos lleva a
uno físico y el físico nos trae el emocional. Por eso a veces este diagnóstico,
que es muy efectivo y realmente fiable, puede servir para ayudar a muchas
personas y hacer que su calidad de vida mejore.
Por suerte, a veces tocamos y no hay nada,
yo les digo a mis alumnos que eso es lo mejor, cuando la gente se trata con
nosotros por periodos continuos muchas veces ya no encontramos nada por lo tanto
encontramos salud, eso es lo que busca un buen terapeuta.
P: ¿Toda persona tiene en sí misma los cinco elementos o a
cada persona le corresponde uno: Fuego, Tierra, Madera, Agua o Metal? ¿Cómo
interactúan?
R: Prefiero
llamarlos reinos de las transformaciones, porque elemento da idea de muy
estático y como de algo individual, aislado y sin embargo, con reino aparece la
idea de algo más grande, que no está sólo, sino formado por un conjunto de
elementos o tal vez nuevos reinos más pequeñitos, que a su vez tienen reinos más
chiquititos aún. Se pierde así ese concepto de solo, aislado. El término
«transformaciones» es porque los reinos están en continuo cambio, la primavera
da paso al verano y éste al estío, etc.
Respondiendo a tu pregunta, nadie es todo
madera o todo metal, por lo que he dicho antes cada reino tiene dentro de sí
cinco reinos y cada uno de ellos tiene dentro otros cinco y así hasta el
infinito. Por eso nadie es totalmente nada, aunque tiene cierta predominancia de
un reino, en el libro hablo de los arquetipos y una persona puede ser arquetipo
madera, pero eso sólo quiere decir que se la ve nervuda, fuerte con tendencia al
enfado, imaginativa, soñadora, con coraje. Es decir, una serie de
características que la configuran y que si no permiten que los otros reinos
coexistan, le pueden hacer daño emocional. La interactuación entre reinos es
sencilla, si un reino se ve afectado por una patología, los demás también pueden
estarlo, y si se trata bien ese reino los demás mejorarán por su
pentacoordinación:
Madera:
Madre del fuego.
Hija del agua.
Domina a la tierra.
Es dominada por el metal.
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