El Masaje Tailandés es una forma única de trabajo corporal, con muchos siglos
de tradición. Se trata de una síntesis de diferentes técnicas: presiones,
estiramientos, reflexología, trabajo sobre líneas energéticas, paradas del flujo
sanguíneo y yoga. Este tipo de masaje mejora la simetría corporal e incrementa
la movilidad del sistema musculo-esquelético.
Para practicarlo el terapeuta utiliza muchas partes de su
cuerpo, se usan las palmas de las manos, los pulgares, los pies, los codos, los
antebrazos y las rodillas. Se moviliza al paciente a través de una gran variedad
de posturas, en cinco posiciones: supino, prono, de lado, sedestación e
invertido.
El trabajo se realiza en el suelo, sobre un futón o
colchoneta. Debe hacerse sobre una superficie firme, de otra manera no se
podrían realizar correctamente todas las posturas. Se trata de trabajar
utilizando la fuerza del peso corporal más que la fuerza de los músculos del
masajista. De esta forma el terapeuta se encuentra más relajado, no se cansa
durante su trabajo y transmite una mejor relajación al paciente. Se consiguen
mejores resultados con menos esfuerzo. Con el conjunto de técnicas que integra
este estilo, el masaje se practica de una forma rítmica y progresiva, de tal
manera que se trabajan todas la partes del cuerpo.
Se tratan todas las articulaciones, desde los dedos del pie
hasta las orejas, a la vez que se van estirando y descontracturando todas las
cadenas musculares. El resultado es que se consigue una intensa sensación de
relax, tanto física como psicológica. En el masaje tailandés existen diferentes
estilos, aunque los más conocidos son el del norte y el del sur.
El estilo del norte es el de Chiang Mai, éste es el que pone
más hincapié en los estiramientos, y suele ser más suave y relajante. El estilo
con más prestigio es el de Wat Po, se centra más en las presiones, siendo más
profundas y precisas, es más fuerte y terapéutico.
Historia y orígenes
Para comprender mejor este arte milenario es importante
conocer sus orígenes. Se trata de un arte que se ha ido pasando de generación en
generación de forma oral, así que no existen pruebas escritas de sus inicios,
aunque se puede deducir si examinamos la historia y desarrollo del pueblo
tailandés, tan influenciado por la cultura china e india.
Desde tiempos remotos han existido muchas rutas comerciales
entre India, Sri Lanka, el Sudeste Asiático, y el sur de China. Gracias a estas
rutas comerciales se expandieron además de mercancías, culturas, budismo,
técnicas terapéuticas… Dentro del budismo se encontraba la medicina india
Ayurveda, y gracias a su expansión en Tailandia produjo un gran impacto en la
medicina tailandesa.
Ayurveda significa literalmente «ciencia de la vida», y tiene
su origen en India hace más de 3.000 años, cuando el hinduismo y una fuerte
cultura yogui florecían. El Ayurveda alcanzó su cénit más adelante, cuando el
budismo floreció en India. Muchos hinduistas se convirtieron en monjes budistas
y practicaban el Ayurveda como una manera de expresar compasión hacia los demás.
Unos 200 años después de la muerte de Buda, el emperador indio Ashoka se
convirtió al budismo. Envió a muchos monjes al extranjero para expandir el
budismo. Algunos viajaron hacia el sudeste asiático instalándose en Sri Lanka,
Tailandia, Myanmar, Laos, Vietnam y Camboya. Otros monjes viajaron hacia el
norte y este de la India, Nepal, Tíbet, China, Mongolia, Corea y Japón.
Muchos de estos misioneros practicaban el Ayurveda, así que
no solo instruían a la gente en materia religiosa, sino que también
proporcionaban ayuda médica, incluyendo el uso de hierbas medicinales. Allá
donde iban los monjes construían templos, hospitales y dispensarios. Con el
tiempo, el Ayurveda se integró con las prácticas médicas locales donde los
misioneros se iban instalando.
Durante la vida de Buda, éste recibía los cuidados de un
médico indio ayurvédico llamado Jivaka Kumar, el cual era considerado el médico
más importante de su época. Con el tiempo alcanzó tanta fama que se le consideró
«el padre de la medicina». Los monjes budistas -en su expansión- también
exportaron su devoción por él. Hoy en día, en Tailandia todavía se le guarda
devoción, los practicantes del masaje tailandés rezan unas oraciones en pali y
sánscrito en su honor antes de trabajar.
La Medicina Tradicional Tailandesa tiene muchas similitudes
con el Ayurveda y con la Medicina Tradicional China. Comparten similitudes en
cuanto al estudio de las líneas energéticas corporales. Las tres medicinas se
basan en que el cuerpo humano está recorrido por canales energéticos, en India
los llaman Nadis, en Tailandia, Sen y en China, Meridianos. Las tres medicinas
también comparten la misma forma de entender las patologías o desórdenes
energéticos, tienen afinidad en la metodología de diagnóstico (miran el pulso,
la lengua…), ambos sistemas clasifican la comida y las hierbas medicinales por
su sabor, etc.
Los primeros datos escritos que se conocen sobre el Masaje
Tailandés datan de 1455, durante el periodo de Ayutthaya, que estableció un
Departamento de Masaje en el gobierno real del rey Barommtrilokkant. El
siguiente data de 1661, Simon de Louvre, enviado comercial francés en la corte
tailandesa que escribió el primer documento internacional sobre el Masaje
Tailandés en su memorando, en el cual explicaba que cuando una persona enfermaba
era tratada mediante masaje.
En 1767 Burmese saqueó e incendió Ayutthaya, y todos los
textos sobre materia médica y masaje se perdieron. En 1831, el rey Rama III
ordenó recolectar todo el conocimiento sobre medicina y masaje que se pudiese
encontrar a lo largo del reino, y fue llevado para preservarlo al templo de Wat
Po. Se creó una biblioteca con libros de prácticas médicas, fitoterapéuticas y
de masaje. El rey también ordenó crear 80 estatuas de auto masaje y
estiramientos que hoy son conocidas como «Rue Si Dat Ton».
En 1906, el rey Rama V decretó transcribir todos los textos
médicos en el lenguaje tailandés moderno para que se pudieran enseñar en el
colegio hospital Siriaj. Estos textos médicos reales son conocidos como «Tam Ra
Phaed Sard Song Khroe Cha Bab Luang». En 1955 la escuela de Medicina Tradicional
Tailandesa se estableció en Wat Po. Hoy en día esta escuela es la más respetada
de todo el país.
Efectos muy positivos
El Masaje Tradicional Tailandés, a través de su gran variedad
de técnicas, mejora la simetría corporal e incrementa la movilidad del sistema
musculo-esquelético. De esta manera ayudamos a que el resto de sistemas del
organismo trabajen de forma más eficiente. Debido a que en el organismo todos
los sistemas están interconectados (nervioso, esquelético, linfático, digestivo,
cardiovascular, endocrino, urinario, respiratorio, reproductor…), los cambios en
uno de los sistemas producirán cambios en el resto de sistemas. Además las
estructuras y las funciones del organismo están estrechamente relacionadas, así
si trabajamos sobre la estructura estaremos trabajando también sobre las
funciones del organismo. Un simple movimiento de un brazo a través del hombro
puede ilustrar este ejemplo. En el Masaje Tradicional Tailandés diferentes
técnicas trabajan para aumentar el rango de movimiento en los diferentes planos
de movimiento. La musculatura del hombro es estirada y alargada y los ligamentos
son estirados. A la vez que se producen estos estiramientos también ocurren
otras efectos, como por ejemplo, los nódulos linfáticos también son trabajados
de forma secundaria y ayudamos a que la linfa circule hacia el torrente
sanguíneo. También estaremos trabajando sobre el paquete nervioso que rodea al
hombro, al estirar los tejidos que rodean a los nervios. También estimulamos el
flujo sanguíneo desde la zona, acelerando el intercambio de nutrientes y la
eliminación de toxinas.
La producción del líquido sinovial también será estimulado,
lo cual ayuda a reducir las fricciones entre las diferentes superficies que
conforman la articulación. Además se conseguirá el estiramiento del las fascias,
lo que permitirá aumentar la capacidad de movimiento. Los efectos beneficiosos
van más allá del hombro, aumentando la capacidad de expansión de la caja
torácica, lo que permite una mayor expansión pulmonar, mejorando la capacidad
respiratoria, lo cual mejorará la oxigenación de los tejidos a lo largo de todo
el organismo. De esta manera se trabaja para conseguir que los diferentes
sistemas funcionen en armonía entre ellos y consigamos la sensación profunda de
bienestar que todos deseamos. La función de multitud de músculos, tendones,
ligamentos, fáscias, nódulos linfáticos, glándulas, y órganos se ven
beneficiados del tratamiento con el Masaje Tradicional Tailandés, así como el
estado mental y emocional, en los cuales se consigue una gran relajación.
El Masaje Tradicional Tailandés es una técnica con la que se
consiguen resultados sorprendentes, logrando beneficios sobre todo el organismo.
Es una actividad más a incluir dentro de nuestra vida diaria, para conseguir ese
bienestar corporal y esa paz mental que tanto deseamos.